Otra noche de no dormir, realmente eso empezaba a cansarme, parecía mentira, vacaciones y es cuando descanso menos, por suerte hoy regresaría al instituto y me libraría del tenso ambiente de las últimas semanas, sólo me preocupaban Minaki y Auki; me habían pedido una vez más acompañarme, a pesar de que sabían que no era posible, como siempre les había prometido llamarles y escribirles constantemente, sabía que era muy importante para ellos ese contacto… a quien engaño, también era necesario para mi.
No habría problema si esta vez llegaba un poco tarde, al fin y al cabo las clases no empezarían hoy y ni modo, el precio de vivir bastante lejos de la escuela era que tenía un largo trayecto que recorrer, taxi, tren y luego de nuevo otro taxi. Tres horas en tren… tendría tiempo de sobra para adelantar la historia que acabo de comenzar.
Aun era temprano pero comencé a alistar las últimas cosas para evitar cualquier retraso extra.
El día anterior había preparado todo el equipaje que necesitaría, y había colocado la maleta a un lado de mi cama para no andar con prisas. El uniforme, camisetas, libros y mi preciado bloc de bolsillo.
Mis padres ya se habían despedido de mi en la cena, dándome consejos y recomendaciones, aunque a pesar de todo también saldrían hoy a despedirme, era lo normal.
- Nichan… – me di la vuelta, ahí estaba Minaki mirándome con tristeza, suspiré, vaya que esto siempre era difícil.
- Ya verás que dentro de nada nos veremos otra vez – le di unas cuantas palmadas en la cabeza. – Además cuando seas un poco más grande también podrás ir al instituto
Aquella esperanza siempre le hacía sonreír.
Comencé a bajar mis cosas pues el taxi no tardaría en llegar. Auki me esperaba levantada también en su pijama de ballenas amarillas y su cabello negro despeinado, seguramente se acababa de parar de la cama. La abracé por última vez al igual que a Minaki mientras sacaba mis cosas, ahí estaba ya el vehículo esperándome.
Inesperadamente mi madre me llamó y para mi sorpresa me abrazó con mucha fuerza, deseándome un excelente curso. Era extraño que se mostrara tan emotiva, pero no me quejé, la verdad era que me agradaba.
El trayecto en tren no fue tan pesado como imaginaba y antes de darme cuenta me encontraba de nuevo en Tokio, inspiré profundo, ya no tardaría en llegar.
Llamé otro taxi para que me llevara hasta la escuela.
En cuanto traspasé la puerta comencé a sentirme bien, alegre y entusiasmado, siempre era entretenido hacer expectativas sobre los profesores y sobre las clases. Había aglomeraciones de gente cada pocos minutos, me encontré con muchas caras nuevas, se les notaba porque la mayoría tenían caras de no saber a donde ir.
Era nuestro trabajo ayudarles a encontrar sus dormitorios, ya lo haría una vez que pasara a la secretaría a recoger mi horario y mi habitación, por lo que me dirigí hacia la secretaría.
- Yukihiro – una voz me llamó desde atrás.
Kazuma y Touya venían corriendo hacia mí, dos de los 5 a los que ansiaba ver. Bueno… no 5… 6… realmente tenía muchas ganas de ver a Yamaguchi también.
- Ni se te ocurra pasarte por la secretaría, el subdirector esta enfadado porque tuvo que cubrir a la secretaria y mejor no buscarle, ya sabes que tiene su límite.
- No sean exagerados Tamaki-sensei es bastante amable con los estudiantes.
- Tampoco vayas a la enfermería parece que hubo un caos originado por un montón de maletas rosas –Kazuma dudó un segundo y luego sonrió – aunque también sería divertido, él enfermero es muy entretenido.
- No dudo que te encantaría ir pero de todos modos tengo que ir a la secretaría por mi horario.
- Naaahh – dijo Touya haciendo un gesto con la mano mientras Kazuma sacaba dos hojas de papel y me las entregaba. Eran mi horario y el papel con información sobre mi habitación
- Ya lo hicimos por ti, espero que no te moleste pero te inscribimos en español como optativa, sabíamos que ya no querías estar en Tareas Domésticas así que elegimos por ti.
- Además si lo intentaras ahorita ya no encontrarías lugar, se saturó debido al profesor – Kazuma torció el gesto- en su mayoría el grupo está conformado por chicas. Así que buena suerte Yukihiro.
- Vaya gracias, pero no creo que sea tan malo, por cierto ¿cómo lograron que el subdirector les diera mi horario?
- Estaba muy distraído y había demasiada gente para que se diera mucha cuenta de lo que hacía, además ya sabes que siempre tiende a confundirnos
- Por cierto, deberías alegrarte, te tocó en una de las nuevas habitaciones de 3, aunque no tengo ni idea de con quien, no conozco a un tal Hideki Kobayashi, debe ser nuevo, pero creo que Sadamoto ya estaba aquí desde segundo, además debería de sonarte porque es un cantante internacional.
Con que el ala nueva, eso si que era sorpresa, no tenía idea de que me tocaría en una de las habitaciones para tres.
¿Estás con Sadamoto? – otra voz conocida, me di la vuelta y me encontré a Kaede mirándome con ilusión.
- Sí Kaede, está con Sadamoto, no me digas que te gusta – Kazuma nunca perdía oportunidad para molestarla.
Comenzaron a discutir, ahora Touya también había comenzado a molestarla.
- Bueno chicos, los dejo, voy a investigar que tal es mi habitación los veo al rato – me hicieron un gesto con la mano y siguieron discutiendo, comencé a encaminarme hacia la nueva ala.
En cuanto entré me di cuenta de que no era muy diferente de las otras habitaciones, pero aun así era muy agradable. Mis dos compañeros ya se encontraban ahí y estaban platicando animadamente cuando entré. Ambos se volvieron a mirarme, la cara de uno de ellos me era familiar, fue el que habló primero.
- ¿Tú debes ser Aoki Yukihiro verdad?
